Investigadores de China desarrollaron un nuevo diseño de batería de metal de sodio capaz de cargarse por completo en apenas cuatro minutos. El avance también logra que la batería mantenga su capacidad durante años de uso.
El hallazgo, publicado en la revista Nano-Micro Letters, apunta a resolver uno de los principales obstáculos de esta tecnología: la formación de dendritas. Los científicos utilizaron un gel electrolítico especial para estabilizar el funcionamiento de la batería de sodio.

Qué son las baterías de metal de sodio y en qué se diferencian
Las baterías de metal de sodio (SMB) son un tipo de batería ultrarrápida y estable que podría convertirse en una alternativa más económica frente a las de iones de litio, que dependen de metales escasos y son propensas a incendiarse.
A diferencia de las baterías de iones de sodio, las SMB utilizan un ánodo de sodio metálico en lugar de uno de grafito o carbono duro.
Por qué son propensas a fallar
Las SMB siguen siendo mayormente teóricas debido a un problema conocido como formación de dendritas. Este fenómeno ocurre cuando los iones de sodio se depositan sobre el ánodo metálico en estructuras puntiagudas, similares a estalagmitas.

Con el tiempo, estas estructuras generan un puente entre el cátodo y el ánodo, lo que provoca un cortocircuito. El sodio, al ser un metal altamente reactivo, es especialmente propenso a este tipo de degradación.














