Desarticulan en Córdoba una red de robo y venta de autos
Entre los allanamientos, la policía incautó cuarenta ruedas de camionetas robadas
porLeonel Elokdi
sociedad
Un celular allanado permitió descubrir una organización criminal que operaba en barrios de la Capital y en las sierras.
La investigación comenzó tras el robo de un vehículo a un conductor de aplicación, cuyo coche fue recuperado con una patente adulterada en una vivienda. Allí se incautó un celular clave, perteneciente a uno de los principales sospechosos, que se convirtió en el punto de partida del caso. El análisis del dispositivo permitió avanzar más allá del hecho inicial y destapar una estructura delictiva organizada.
Los investigadores de Sustracción de Automotores decidieron revisar los datos del teléfono bajo orden fiscal, accediendo a mensajes, audios y fotografías. Lo que encontraron no solo confirmó el robo puntual sino que también reveló información sobre una banda dedicada a la sustracción de rodados. Además, se descubrió que los vehículos tenían diferentes destinos según su antigüedad y valor comercial.
Los automóviles más antiguos eran desarmados y sus piezas ingresaban en el circuito ilegal de autopartes, que se mantiene activo en la región. Los rodados más nuevos, en cambio, eran trasladados hacia provincias del norte del país para ser comercializados con documentación falsificada. Trece meses después de aquel hallazgo inicial, la investigación desembocó en una serie de allanamientos en Córdoba Capital.
Los procedimientos simultáneos permitieron detener a doce personas
Cómo operaba la organización y qué descubrió la Policía
Los procedimientos simultáneos permitieron detener a doce personas, entre ellas el presunto cabecilla conocido como “el Michael”. El hombre contaba con un taller gráfico donde se realizaban las falsificaciones de papeles y chapas de los vehículos. En los operativos se incautaron también diez autos con pedido de secuestro, cuarenta ruedas de camionetas robadas y varios celulares.
La pesquisa determinó que el grupo funcionaba a través de células interconectadas que cumplían distintas tareas en la cadena delictiva. Estaban los que robaban autos, los que sustraían camionetas, quienes guardaban los rodados y los encargados de desarmarlos en partes. Otros se ocupaban de trasladar los vehículos al norte con documentación adulterada, donde eran revendidos o incluso canjeados por drogas.
Los investigadores señalaron que la mecánica de robo incluía tanto inhibidores de alarmas como el uso de ganzúas tradicionales. En algunos casos, los delincuentes ingresaban en viviendas particulares para llevarse los rodados encontrados en el lugar. Una vez sustraídos, los coches solían ser “enfriados”, es decir, dejados estacionados unas horas para comprobar que no fueran rastreados por la Policía.
Ruedas robadas de camionetas incautadas por la policía
Asociación ilícita y una figura que gana protagonismo
El fiscal Tomás Casas imputó a los detenidos por asociación ilícita, lo que implica un delito más grave que el simple robo automotor. La decisión se sustentó en que todos los involucrados tenían roles asignados dentro de la estructura de la banda. Para la fiscalía, la organización estaba consolidada y actuaba con un esquema que iba mucho más allá de un robo ocasional.
Las autoridades explicaron que los rodados abandonados tras la sustracción eran trasladados posteriormente a lugares seguros para su desarme. En el caso de las camionetas, muchas eran enviadas directamente al norte del país para su comercialización en mercados paralelos. La figura de asociación ilícita viene siendo cada vez más utilizada en Córdoba en este tipo de investigaciones.
La investigación continuará con el análisis de los celulares secuestrados en los allanamientos, que podrían aportar nuevos datos sobre la organización. El antecedente del taller gráfico de “el Michael” ya había sido señalado en pesquisas anteriores realizadas por la Policía Federal. Con este operativo, la Justicia busca desactivar una red que generaba un importante perjuicio económico y social en Córdoba.