Este lunes 25 de mayo, la tradicional parrilla El Tano de Avellaneda quiso festejar sus 25 años con un acontecimiento que prometía ser histórico: el sándwich de matambre a la pizza más grande del mundo. La convocatoria fue masiva y durante gran parte del día todo marchó con alegría y buena onda entre familias y amigos.
Sin embargo, la paciencia de algunos asistentes se agotó por la demora en la entrega y el evento terminó en un verdadero descontrol, con empujones, corridas y gente que saltó las vallas para llevarse porciones antes de tiempo.
Frente a lo sucedido, el dueño del local salió a dar su versión a través de las redes sociales. Reconoció lo lindo que había sido la jornada en un primer momento y agradeció a la mayoría que se comportó con respeto, pero no se guardó el malestar por cómo terminó todo.
El sabor amargo del final
“Ver a miles de personas acompañando y disfrutando juntos fue realmente un sueño para nosotros”, expresó en el posteo. Destacó que durante casi toda la jornada se vivió un clima increíble, con familias y amigos que apoyaron con buena energía.













