Un conjunto de imágenes grabadas y pintadas en cuevas del estado sureño de Tamil Nadu, en la India, fue datado de manera preliminar en unos 5.000 años de antigüedad. El hallazgo, informado por medios locales y recogido por publicaciones especializadas, corresponde a un momento de cambio profundo en las sociedades de la región: el pasaje del final del mesolítico, cuando predominaban la caza y la recolección, hacia las primeras prácticas agrícolas del neolítico.
Las representaciones incluyen figuras antropomorfas, animales salvajes, escenas que parecen aludir a danzas y diversos diseños geométricos. Según los datos disponibles, estas obras se habrían realizado en el período de transición cultural que marcó el inicio de formas de vida más sedentarias en el sur de la península indostánica.
El descubrimiento se produjo en un área de cuevas cuya ubicación exacta aún no se ha difundido de manera masiva, aunque las autoridades locales ya tomaron conocimiento del sitio. La importancia del conjunto radica no solo en su antigüedad estimada, sino también en la variedad de motivos que ofrece para estudiar las prácticas simbólicas de aquellas comunidades.










