Un manuscrito perdido durante décadas y datado hace unos 1.200 años fue encontrado en Roma y contiene una de las versiones más antiguas del primer poema conocido escrito en inglés. Se trata del Himno de Caedmon, una obra de nueve líneas compuesta en inglés antiguo que se atribuía a un tímido pastor de vacas de Northumbria.
Investigadores del Trinity College de Dublín identificaron este documento en la Biblioteca Nacional Central de Roma. El manuscrito, producido entre los años 800 y 830, se convierte en la tercera copia más antigua que se conserva de este texto.
Lo más destacado es cómo aparece el poema: a diferencia de las versiones anteriores, donde el inglés antiguo estaba agregado en los márgenes o al final de un texto principal en latín, aquí está integrado directamente en el cuerpo del documento latino. Esto indica que los lectores de la Alta Edad Media valoraban especialmente la poesía en su propia lengua.
El Himno de Caedmon alaba a Dios por la creación del mundo y se preservó gracias a que fue incluido en copias de la Historia Eclesiástica del Pueblo Inglés, escrita en latín por el monje Beda en el siglo VIII.

El origen milagroso del poema
Según la tradición, Caedmon era un pastor en el monasterio de Whitby, en lo que hoy es Yorkshire del Norte. Durante una fiesta donde todos debían recitar versos, se sintió avergonzado por no saber ninguno y se retiró a dormir. En un sueño, una figura misteriosa le pidió que cantara sobre la creación, y así compuso milagrosamente este himno.
Los investigadores Elisabetta Magnanti y Mark Faulkner fueron quienes hicieron el descubrimiento al revisar referencias contradictorias sobre manuscritos de la obra de Beda. Gracias a la digitalización del documento por la biblioteca romana, pudieron confirmar su contenido.
"Encontramos el inglés antiguo del Himno de Caedmon incrustado en el texto latino", explicó Magnanti. Esto muestra que, apenas un siglo después de que Beda tradujera el poema al latín, los lectores ya lo reinsertaban en su versión original.
Faulkner destacó la importancia del hallazgo: el Himno de Caedmon es casi único como texto del siglo VII y representa el inicio de la literatura inglesa. De los millones de palabras que sobreviven en inglés antiguo, la mayoría son de siglos posteriores.
Una historia turbulenta
El manuscrito fue creado en la Abadía de Nonantola, en el norte de Italia central, y luego llegó a Roma. Durante las guerras napoleónicas fue trasladado para protegerlo, robado y pasó por varios dueños privados hasta llegar a la Biblioteca Nacional Central de Roma. Por eso muchos estudiosos lo creían perdido desde 1975.
Valentina Longo, curadora de la biblioteca, señaló que la institución conserva la mayor colección de códices medievales tempranos de Nonantola y que todo el material ha sido digitalizado para facilitar el acceso de los investigadores.
Este descubrimiento aporta una visión única sobre los primeros tiempos del inglés escrito y cómo se valoraba la poesía vernácula en la Europa medieval. Conecta directamente con los orígenes de la literatura en esa lengua que hoy hablamos millones de personas.
El hallazgo no solo enriquece el conocimiento sobre Caedmon y Beda, sino que también resalta el poder de las bibliotecas modernas al digitalizar sus colecciones y ponerlas a disposición del público. Un rayo de luz en medio de tiempos complicados, como mencionaron desde la abadía italiana.
Este manuscrito confirma que el inglés antiguo ya era apreciado como vehículo literario poco después de su surgimiento.
Los expertos continúan analizando las implicancias para entender mejor cómo se transmitía y valoraba la cultura inglesa en el continente europeo durante la Alta Edad Media.