Científicos del CONICET revelaron el hallazgo de una nueva especie de reptil gigante que habitó el territorio de La Rioja hace 237 millones de años. Se trata del Shakajlura riojanensis, un animal que se destaca por su tamaño imponente y su rol como uno de los principales depredadores de su época.
El nombre de esta criatura significa “lagarto bendito de La Rioja” y pertenece al grupo de los Paracrocodylomorpha, parientes lejanos de los cocodrilos actuales. Según las estimaciones, alcanzaba unos seis metros de longitud, con un cráneo que medía alrededor de 60 centímetros.
El descubrimiento se produjo en el Parque Nacional Talampaya, específicamente en la Formación Chañares, durante campañas paleontológicas realizadas en 2017 y 2018. Recién ahora, en 2026, los resultados se publicaron en la prestigiosa revista científica Papers in Palaeontology.
El primer autor del estudio, Ariel Cardillo, becario doctoral del CONICET en el CRILAR, explicó la importancia del período Triásico. Este momento representa un capítulo clave tras la gran extinción del Pérmico, cuando la vida en la Tierra se recuperaba.
Relevancia para el origen de los cocodrilos
Cardillo detalló que estos reptiles brindan datos valiosos sobre cómo eran las faunas después de esa catástrofe masiva. “Los Paracrocodylomorpha son importantes por varios motivos. Por un lado, nos cuentan sobre el origen de los cocodrilos, los únicos representantes del linaje que llegaron hasta la actualidad”, señaló.
Además, estos fósiles ayudan a comprender las comunidades de animales que surgieron en la Era Mesozoica, antes de que los dinosaurios se convirtieran en los dominantes. El Shakajlura riojanensis se suma a un registro fósil que es bastante escaso para este grupo, por lo que cada nuevo ejemplar tiene un valor científico enorme.
Los investigadores del CONICET, el CRILAR, el Museo Argentino de Ciencias Naturales y otras instituciones argentinas participaron en el trabajo. Destacan que los hallazgos en Talampaya no solo amplían el conocimiento sobre la evolución, sino que posicionan a la provincia como un sitio de referencia mundial en estudios paleontológicos.
En ese contexto, el yacimiento riojano se consolida como uno de los más relevantes del planeta para entender la transición entre distintas eras geológicas. El reptil gigante vivió en un mundo donde los dinosaurios todavía no reinaban, lo que hace al descubrimiento aún más significativo para reconstruir esa historia antigua.
Los especialistas remarcan que especies como esta son consideradas “figuritas difíciles” por la rareza de sus restos fósiles. Por eso, el Shakajlura riojanensis aporta piezas fundamentales para armar el rompecabezas evolutivo de los arcosaurios y sus descendientes.
Este tipo de avances reafirman el compromiso de la ciencia argentina con la exploración de su rico patrimonio paleontológico.
La provincia de La Rioja continúa ganando reconocimiento internacional gracias a estos hallazgos que iluminan un pasado remoto y ayudan a entender mejor la diversidad de la vida en la Tierra hace millones de años.
Con este nuevo reptil, Talampaya se afianza como un verdadero tesoro para la paleontología global.