Arqueólogos de la Agencia Nacional de Arqueología de Moldavia descubrieron una tumba escita datada en el siglo III antes de Cristo en la región de Dniéster, al este del país.
El hallazgo se produjo durante excavaciones de rescate en la necrópolis de Gura Bacului. La estructura funeraria incluye un pozo de acceso, un corredor y una cámara de enterramiento.
Entre los objetos recuperados se encuentran vasijas de cerámica, puntas de flecha, cuentas, un cuchillo enfundado, un incensario y una piedra trabajada que podría haber funcionado como altar.
El incensario de cerámica es de un tipo poco frecuente, según indicó Vlad Vornic, de la Agencia Nacional de Arqueología, y fue clave para confirmar la datación del entierro.

Detalles del contexto funerario
Los escitas, conocidos por sus prácticas nómades y guerreras, dejaban en sus tumbas elementos que reflejaban tanto su vida cotidiana como sus rituales. Este descubrimiento aporta nueva información sobre sus costumbres en la región.
La tumba forma parte de un conjunto necrópolis más amplio, donde ya se habían realizado intervenciones previas. Las excavaciones de urgencia permitieron preservar el sitio ante posibles amenazas.
Los investigadores destacaron la calidad y el estado de conservación de los artefactos, que incluyen elementos bélicos y rituales. Esto refuerza la idea de que se trataba de un individuo con cierto estatus dentro de la comunidad escita.
Estos hallazgos ayudan a entender mejor los ritos funerarios de los escitas en las zonas del mar Negro y regiones adyacentes durante el período helenístico tardío.
Importancia regional
La Agencia Nacional de Arqueología de Moldavia continúa trabajando en el sitio para documentar y preservar los materiales. El descubrimiento se suma a otras evidencias de presencia escita en Europa del Este.
Los objetos serán analizados en laboratorio para obtener más detalles sobre su fabricación, origen y uso específico. Especialistas esperan que el estudio contribuya al conocimiento general sobre las migraciones y costumbres de este pueblo antiguo.
Por el momento, el foco está en la protección del contexto arqueológico y en la difusión responsable de la información para evitar daños al patrimonio.