A casi un mes del crimen que sacudió a toda la Argentina, familiares y amigos de Morena Verdi —una de las tres jóvenes asesinadas en Florencio Varela— siguen exigiendo justicia. La investigación avanza con más de diez personas detenidas y nuevas imputaciones que refuerzan la hipótesis de un ajuste de cuentas vinculado al narcotráfico.
El 19 de septiembre, Morena, Brenda Del Castillo y Lara Gutiérrez fueron secuestradas y asesinadas tras haber sido contratadas para asistir a una supuesta fiesta. Según determinó la fiscalía, las jóvenes se subieron voluntariamente a una camioneta Tracker blanca sin saber que estaban siendo llevadas a una trampa mortal.
En medio del dolor, Sabrina, la mamá de Morena, habló públicamente sobre cómo atraviesa estos días. “A mí me dan fuerza las chicas. Ayer tuve un ataque de llanto y lo único que me calmó fue comunicarme con ellas. Me tiré en el sillón y les dije a Brenda y a Morena: ‘Chicas, abracen a mami porque está muy angustiada’. Y así fue pasando”, contó con la voz quebrada en el programa Mujeres argentinas.

La mujer explicó que cada noche espera a sus hijas como si nada hubiese pasado. “Me siento en el sillón y espero que entren las dos juntitas, como hacían siempre, que me saludaban y veían si había algo para comer. Yo no caigo en que no la voy a ver más a mi hija. Desde que pasó todo tengo muchos ataques de pánico, algo que nunca me había pasado”, relató.
A pesar de haber recibido amenazas, su objetivo está claro: no dejar de reclamar justicia. “Todo el tiempo reclamo justicia. Yo le di todo a Morena, pero no alcanzó. Me lo reclamo todo el tiempo. Un día más para la guerra”, afirmó con firmeza.








