Según explicó Kelly Korreck, gerente del programa de eclipses de la NASA, estos eventos permiten observar el Sol de una manera imposible de reproducir en otras circunstancias.
"Desde nuestra perspectiva única en la Tierra durante un eclipse solar total, los científicos pueden estudiar la corona solar de una manera que no es posible desde ningún otro lugar del sistema solar. El Sol influye en nuestra vida cotidiana, en los satélites y en los astronautas en el espacio, y podemos aprovechar este momento para profundizar nuestra comprensión de esa influencia", señaló.
Uno de los protagonistas de la misión será el WB-57, un avión científico de gran altitud perteneciente a la NASA. La aeronave transportará un sistema de cuatro cámaras de alta resolución capaces de capturar imágenes de la corona solar en distintas longitudes de onda, tanto en luz visible como en el espectro infrarrojo.
El equipo forma parte del programa SCIFLI (Scientifically Calibrated In-Flight Imagery), desarrollado en el Centro de Investigación Langley de la NASA.
Durante el eclipse, las cámaras registrarán al menos 20 imágenes por segundo, permitiendo observar con un nivel de detalle inédito los cambios que ocurren en la atmósfera externa del Sol mientras permanece completamente oculto por la Luna.
Las imágenes obtenidas durante el eclipse permitirán estudiar fenómenos que normalmente quedan ocultos por el intenso brillo solar. Entre los principales objetivos de la investigación se encuentran:
Analizar cómo se forman las protuberancias solares.
Comprender por qué la corona alcanza temperaturas cercanas al millón de grados, muy superiores a las de la superficie solar.
Investigar la relación entre la corona y el viento solar, el flujo constante de partículas que el Sol expulsa hacia todo el sistema solar.
Estudiar cómo el oscurecimiento temporal provocado por el eclipse modifica la atmósfera terrestre.
Los datos obtenidos podrían aportar información clave para comprender mejor el comportamiento del Sol, mejorar la predicción del clima espacial y proteger tanto a los satélites como a las futuras misiones tripuladas que viajen fuera de la órbita terrestre.