Sin embargo, en Instagram los resultados se invirtieron drásticamente: en esa plataforma, Selva encabezó la intención de eliminación con un contundente 72% de los votos. Esta disparidad evidenció cómo varía la percepción del público según el canal de difusión.
Además, Bongiorno difundió otro dato revelador: la imagen negativa de los participantes. Juan Pablo volvió a encabezar el listado con un 79% de desaprobación. Le siguieron Selva y, en menor medida, Eugenia. En contraste, Tato logró un 63% de imagen positiva y se consolidó como uno de los favoritos para llegar a la final.














