La causa judicial por la muerte de Silvina Luna volvió a ocupar el centro de la escena luego de que la Justicia ordenara ampliar la pericia médica para determinar si existieron fallas en el postoperatorio de la modelo tras las intervenciones realizadas por Aníbal Lotocki. En ese contexto, quien decidió romper el silencio fue Majo Favarón, pareja del médico, que brindó detalles inéditos sobre la vida de su marido en prisión.
Favarón participó del programa La mañana con Moria (eltrece), conducido por Moria Casán, donde no solo defendió públicamente a Lotocki, sino que también buscó contrarrestar declaraciones recientes de Fernando Burlando, representante legal de la familia de Silvina Luna.
Durante la entrevista, la conductora fue directa y le consultó cómo eran sus visitas a la cárcel y si tenía algún tipo de ritual antes de verlo. Fue entonces cuando Favarón sorprendió al relatar las estrictas condiciones que rodean los encuentros íntimos —a los que denominó “visitas higiénicas”— y la particular práctica que incorporó para evitar que se suspendieran.

Según explicó, en el penal donde se encuentra detenido Lotocki las visitas se cancelan automáticamente cuando llueve, ya que el módulo se inunda. Ante esa situación, la esposa del médico recurrió a un ritual popular conocido como “la cruz de sal”, que consiste en trazar una cruz con sal gruesa y clavar un cuchillo en el centro como amuleto para alejar el mal tiempo.








