En un hallazgo que sorprende a la comunidad científica, investigadores identificaron una nueva especie de reptil del período Triásico que luce más como un dinosaurio avestruz que como cualquier cocodrilo actual. Se trata de Labrujasuchus expectatus, un pariente lejano de los cocodrilos que caminaba en dos patas, tenía brazos muy pequeños y un pico sin dientes.
Este descubrimiento, publicado en el Journal of Vertebrate Paleontology, viene del famoso sitio de Ghost Ranch en Nuevo México, Estados Unidos. Durante el Triásico, hace unos 200 millones de años, los animales experimentaban con formas corporales muy variadas y este ejemplar es un claro ejemplo de esas sorpresas evolutivas.
Los científicos explican que Labrujasuchus pertenecía al grupo de los shuvosauridos, dentro de los arcosaurios que después darían origen a los cocodrilos modernos. Sin embargo, su aspecto era completamente distinto: bípedo, con extremidades anteriores reducidas y un pico similar al de algunas aves.
Este bicho raro muestra cómo la evolución puede tomar caminos inesperados, con estrategias que después triunfarían en los dinosaurios y las aves.












