Una estatua de bronce etrusca que representa a un hombre con toga, hallada en 1567, podría haber sido ennegrecida de manera deliberada hace alrededor de 2200 años. Así lo indica un estudio reciente que cuestiona la idea de que el color oscuro se debió únicamente a un proceso natural de corrosión.
La pieza, conocida como el Arringatore o “Orador” de Pila, apareció verde según los relatos históricos de su descubrimiento. Durante mucho tiempo se pensó que el tono negro actual era el resultado del paso de los siglos y de la oxidación del metal. Sin embargo, nuevas investigaciones apuntan a otra explicación.
Los conservadores Salvatore Siano, del Instituto de Física Aplicada “Nello Carrara”, y Sonia Mugnaini, de la Universidad de Siena, retiraron capas marrones superficiales y encontraron zonas lisas de un negro casi puro en el rostro, el cabello, la vestimenta y un brazo de la figura. Esas áreas llamaron la atención de inmediato.
Para entender su origen, el equipo analizó quince muestras mediante microscopía, rayos X y espectroscopia Raman. En varios de esos fragmentos identificaron tenorita, un óxido de cobre oscuro, ubicada sobre una capa roja de cuprita, otro óxido de cobre. Estas capas de pátina parecen haber sido generadas por calentamiento, aunque los científicos no lograron reconstruir el procedimiento exacto utilizado en la antigüedad.












