Las galletitas tenían distintos tamaños, estaban bien doradas y lograban una estructura firme. La estética navideña estuvo presente en cada detalle, desde el uso de la manga hasta los adornos comestibles.
La confesión que dejó a todos sorprendidos
Luego de recibir elogios, Anderson explicó el motivo de su facilidad para este tipo de desafíos. “Soy buena haciendo manualidades porque soy maestra de nivel inicial”, reveló ante la sorpresa general.













