En un momento cargado de tensión, Gran Hermano puso contra las cuerdas a Katia, conocida como "La Tana", al ofrecerle abandonar la casa. La joven venía expresando su malestar por el insomnio y la presión del encierro, y Big decidió actuar.
Desde hacía varios días, Katia manifestaba su deseo de irse. Comentarios como “me quiero ir, no quiero ni jugar la moto” despertaron incomodidad entre sus compañeros, especialmente cuando admitió no estar lista para participar al 100% en una coreografía grupal.
Gran Hermano intervino con un fuerte mensaje
La situación no pasó desapercibida. Gran Hermano tomó la palabra en pleno vivo para dirigirse directamente a ella. “Vengo observando algo que me preocupa. Alguien expresó varias veces su deseo de irse, y no me gustaría que eso pasara”, comenzó diciendo con seriedad.











