En un momento cargado de tensión, Gran Hermano puso contra las cuerdas a Katia, conocida como "La Tana", al ofrecerle abandonar la casa. La joven venía expresando su malestar por el insomnio y la presión del encierro, y Big decidió actuar.
Desde hacía varios días, Katia manifestaba su deseo de irse. Comentarios como “me quiero ir, no quiero ni jugar la moto” despertaron incomodidad entre sus compañeros, especialmente cuando admitió no estar lista para participar al 100% en una coreografía grupal.
Gran Hermano intervino con un fuerte mensaje
La situación no pasó desapercibida. Gran Hermano tomó la palabra en pleno vivo para dirigirse directamente a ella. “Vengo observando algo que me preocupa. Alguien expresó varias veces su deseo de irse, y no me gustaría que eso pasara”, comenzó diciendo con seriedad.
Dirigiéndose a La Tana, explicó que comprendía sus dificultades para dormir, agravadas por las dinámicas del juego. “Te he aconsejado que hables con tus compañeros para optimizar el descanso. Hoy noté que dormiste mejor, y eso me alegra”, agregó Big, intentando dar un tono conciliador.
Sin embargo, el momento más tenso llegó con la propuesta final: “No puedo ir en contra de tu voluntad, así que me veo en la obligación de ofrecerte la puerta giratoria en este instante”, dijo el conductor del juego.









