En el sur de Croacia, específicamente en la cueva Crno Jezero, arqueólogos descubrieron una cabeza de terracota que representa una máscara de teatro griego. El hallazgo, datado entre los siglos III y IV antes de Cristo, sugiere que la pieza estaba diseñada para colgarse en una pared.
Domagoj Perkić, del Museo de Dubrovnik, indicó que la cueva probablemente servía como santuario donde se llevaban a cabo rituales. Esta escultura se suma a otro descubrimiento del año pasado: una figura que podría representar a una deidad griega.
“Queda abierto a interpretación si Dionisio, o su equivalente ilirio, se puede vincular con las vasijas de vino y la máscara encontrada en la cueva”, señaló Perkić. La mayoría de los objetos relacionados con el santuario aparecieron en la entrada y las secciones laterales, que habían permanecido ocultas hasta las excavaciones recientes.

Evidencias de un sitio ritual
Otros hallazgos confirman que la cueva funcionó como santuario desde el siglo IV hasta el I a.C. Entre ellos hay cerámica griega importada de lujo, como ánforas, cuencos y kantharoi, copas para beber. También se encontraron piezas de cerámica local que posiblemente se dejaron como ofrendas votivas.
La presencia de estos elementos de alto valor indica que el lugar tenía importancia religiosa y cultural en la antigüedad. La máscara de teatro refuerza los lazos con las tradiciones griegas, que se extendían por el Adriático y se mezclaban con las costumbres ilirias locales.
Los investigadores continúan analizando el contexto para entender mejor cómo se usaba el espacio. La combinación de objetos importados y locales muestra un intercambio cultural fluido en la región durante varios siglos.

Este tipo de descubrimientos ayuda a reconstruir la vida ritual de las comunidades antiguas en el área de Dubrovnik. La cueva, escondida y protegida por la naturaleza, preservó estos tesoros durante más de dos milenios.










