En la antigua ciudad de Aspendos, en el sur de Anatolia, un equipo arqueológico descubrió un mosaico del siglo III d.C. que representa a un dios del río. La pieza, hallada en Turquía, muestra al "Joven Eurimedonte", personificación del río Eurimedonte que corría cerca de la urbe.
La figura luce hojas de caña en la cabeza y sostiene algunas en una mano, mientras se apoya en una ánfora de la que brota agua, simbolizando la fertilidad de la tierra. Peces nadan en las aguas vitales, destacando la importancia del elemento líquido para la vida en la región.
Este descubrimiento no solo enriquece el conocimiento sobre el arte romano en Anatolia, sino que también aporta datos valiosos sobre las técnicas de mosaicos de la época. Así lo expresó Nuri Ersoy, ministro de Cultura y Turismo de Turquía, quien resaltó la riqueza artística del sitio.
El mosaico apareció en una estructura que probablemente funcionaba como piscina, de unos 24 metros de largo por 6 metros de ancho, ubicada a lo largo de la calle del Teatro, que unía la acrópolis con el teatro de la ciudad.

Contexto histórico del hallazgo
Según los indicios, la piscina habría sido dividida con muros interiores tras un terremoto que sacudió la zona en el año 262 d.C. Este detalle ayuda a entender cómo los habitantes adaptaron sus construcciones después de desastres naturales.









