Tras el estallido inicial, se produjeron otras explosiones de menor magnitud, generando una densa columna de humo negro visible desde varios puntos de Roma y un gran incendio que alcanzó estructuras cercanas. Las llamas pudieron ser controladas luego de varias horas de intenso trabajo por parte de 10 dotaciones de bomberos, que también debieron evacuar un centro deportivo y dos edificios residenciales cercanos por precaución.
La RAI informó que el Hospital Sant’Eugenio recibió a tres de los heridos más graves, quienes presentaban fracturas que activaron los protocolos de emergencia naranja y rojo. Además, dos pacientes con quemaduras fueron trasladados desde otros centros de salud a la unidad especializada en atención de quemados mayores.













