El conflicto entre Mauro Icardi y Wanda Nara alcanzó un nuevo nivel de tensión el pasado viernes, cuando el futbolista protagonizó un escándalo en el hall del edificio Chateau Libertador. La situación se descontroló cuando retuvo a una de sus hijas en el ascensor y bloqueó el acceso mientras exigía que la otra ingresara para marcharse con ambas.
Según el fiscal Matías Vila, Wanda Nara, quien acababa de ser operada, llamó a la policía tras el accionar del jugador. Sin embargo, la llegada de los oficiales se vio obstaculizada cuando Icardi impidió el ingreso de vecinos y agentes al departamento. La situación generó un momento de máxima tensión, ya que la restricción del acceso dificultó la intervención de las autoridades dentro del edificio.












