Seis delincuentes lo maniataron durante el robo; no hubo heridas visibles ni faltantes en la vivienda.
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La muerte de Marcelo Arizaga, comisario retirado de la Policía Federal, genera interrogantes en medio de un nuevo episodio de violencia en el conurbano bonaerense. El hecho ocurrió durante la madrugada en la localidad de Ramos Mejía, partido de La Matanza (gobernado porFernando Espinoza - Intendente Kirchnerista), cuando seis delincuentes y asesinos irrumpieron en su vivienda en el marco de una entradera.
La investigación busca determinar si el fallecimiento se produjo por un paro cardíaco o si fue consecuencia directa de la agresión sufrida durante el robo.
Según los primeros informes policiales, los delincuentes ingresaron por la fuerza al domicilio ubicado en la calle Ecuador, casi Carlos Pellegrini.
Calle Ecuador - Localidad de Ramos Mejia, partido de La Matanza.
Arizaga, de 60 años, fue hallado sin vida en el interior de la vivienda, atado con precintos plásticos y sin lesiones visibles de arma blanca o de fuego. Tampoco se registraron faltantes materiales, un dato que refuerza las dudas sobre el móvil exacto del ataque.
La secuencia se conoció gracias al testimonio de un vecino, Fernando Alejandro Ferraguioli, quien alertó al 911 tras notar ruidos extraños y observar que la puerta de entrada había sido violentada. Declaró haber visto varios masculinos jóvenes saliendo de la casa y subiendo a un Chevrolet Cruze blanco. El hombre activó la alarma vecinal e intentó comunicarse con Arizaga, pero al no recibir respuesta miró por la ventana y lo encontró tendido en el suelo y maniatado.
Médicos de una ambulancia arribaron al lugar minutos después y constataron el deceso. La familia de la víctima informó que el excomisario tenía antecedentes cardíacos, un elemento que ahora es analizado por la fiscalía. La causa quedó en manos del fiscal Adrián Arribas, de la UFI Temática de Homicidios de La Matanza, bajo la carátula de “homicidio en ocasión de robo”.