Este lunes inició en Río Cuarto el juicio contra dos exfuncionarios del COE de Huinca Renancó, acusados de abuso de autoridad en 2020. Están imputados el médico Eduardo Andrada y la asistente social Analía Morales, responsables de impedir el ingreso de Pablo Musse a Córdoba. La medida le impidió despedirse de su hija Solange, quien atravesaba un cáncer terminal.
La audiencia se desarrolla en la Cámara Criminal y Correccional de Primera Nominación, presidida por el juez Daniel Vaudagna. El tribunal también está integrado por los camaristas Nicolás Rins y Diego Ortiz, además de jurados populares. La acusación está a cargo del fiscal de Cámara Julio Rivero.
El caso tuvo repercusión nacional al evidenciar la dureza de las restricciones sanitarias inhumanas durante la cuarentena. La familia Musse denunció arbitrariedad y deshumanización en la aplicación de normas. El hecho derivó en una causa judicial que, cinco años después, llega finalmente a debate.

Una despedida que nunca pudo concretarse
Solange Musse, de 35 años, residía en Alta Gracia con internación domiciliaria mientras recibía asistencia por un cáncer en fase 4. En agosto de 2020 esperaba con ansiedad a su padre, quien viajaba desde Neuquén acompañado por su cuñada con discapacidad. Sin embargo, fue detenido en Huinca Renancó por el puesto sanitario local.
Un test positivo de Covid-19 lo transformó en “caso sospechoso” y motivó la decisión de los funcionarios de rechazar su ingreso. A pesar de que un hisopado posterior resultó negativo, la orden fue inapelable. Musse tuvo que regresar escoltado por móviles policiales hasta Plottier, en un viaje de más de mil kilómetros.










