Tras celebrar sus 52 años en el Caribe, la empresaria regresó al país y continuó con los festejos en un plan íntimo, relajado y rodeada de afectos.
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Luego de festejar sus 52 años en un destino paradisíaco de Francia junto a sus hijas, Juliana Awada regresó a la Argentina y decidió continuar con las celebraciones, esta vez en un entorno mucho más íntimo y cercano.
La empresaria, que atraviesa una nueva etapa personal tras su separación de Mauricio Macri, compartió en sus redes sociales distintos momentos de una jornada especial en la que priorizó el tiempo con amigas y familia.
Apenas llegada al país, la empresaria textil optó por una salida al aire libre junto a su círculo más cercano. En una de las imágenes que publicó, se la puede ver sonriente, vestida con ropa deportiva y sosteniendo una raqueta, mientras posa junto a sus amigas en una cancha de tenis.
Más tarde, el grupo se reunió para cantar el “feliz cumpleaños” en una celebración sencilla pero cuidada. La torta, decorada con flores y frutas, se convirtió en el centro de una escena cálida, donde las risas y los abrazos marcaron el tono del encuentro.
Fiel a su estilo, para este nuevo festejo de cumpleaños volvió a apostar por una estética minimalista, lejos de lo ostentoso, donde lo importante fue el momento compartido.
La jornada no terminó allí. Horas más tarde, la empresaria compartió una selfie frente al espejo junto a su hija menor, Antonia, y su sobrina nieta Allegra. En la imagen, se las ve relajadas, en un ambiente hogareño y con gestos de complicidad.
Además, también publicó otra foto junto a otro integrante de su familia, reforzando la idea de que, en este presente, los vínculos personales ocupan un lugar central en su vida.
El cumpleaños número 52 de Juliana Awada no solo marcó una nueva vuelta al sol, sino también un momento de cambio. La empresaria y Mauricio Macri confirmaron su separación en enero de 2026, luego de más de 15 años de relación.
Según trascendió, la decisión se había tomado meses antes, aunque ambos optaron por mantener la armonía familiar durante las fiestas de fin de año, priorizando el bienestar de su hija Antonia.
Lejos de los grandes eventos y la exposición constante, Awada parece haber elegido transitar este nuevo capítulo con un perfil más bajo, rodeada de afectos y enfocada en lo esencial.