Kate Middleton volvió a sus compromisos oficiales tras disfrutar de un descanso en la isla caribeña de Mustique. Junto al príncipe William, emprendió un viaje a Gales, marcando un retorno paulatino a sus funciones públicas con un enfoque más sobrio y alejado del glamour.
La ausencia prolongada de la princesa de Gales había generado controversia, pero la pareja real pronto disipó las críticas al anunciar una agenda de compromisos oficiales. Tras su estancia en Mustique, los duques de Gales visitarán Pontypridd, en el sur de Gales, el 26 de febrero. La visita coincidirá con la víspera del Día de San David, una festividad nacional galesa, y les permitirá la oportunidad de interactuar con la comunidad local, afectada por las tormentas Bert y Darragh en diciembre de 2024.
Durante la visita, los príncipes recorrerán el mercado histórico de Pontypridd, donde conocerán a comerciantes locales y participarán en actividades tradicionales como la preparación de pasteles galeses. Luego se dirigirán al Meadow Street Community Garden and Woodland, un espacio comunitario restaurado tras las inundaciones, que ha servido como un refugio natural para los habitantes de la zona. Kate, quien en varias ocasiones ha destacado la importancia de la naturaleza para los enfermos.
Un regreso simbólico a Gales
El viaje a Gales tiene un significado especial para la pareja, ya que esta región guarda un valor sentimental para ellos. Antes y después de su boda en 2011, Kate y Guillermo residieron allí mientras el príncipe trabajaba como piloto de búsqueda y rescate en la RAF de Anglesey.












