
Macabro hallazgo en Córdoba: un cadáver estaba oculto en un ropero del centro
Fue encontrado por albañiles. El lugar había sido habitado por un ex policía condenado por un crimen en 2007.
Un cuerpo en avanzado estado de descomposición fue hallado este sábado en un ropero en el centro de Córdoba. Dos albañiles dieron aviso a la Policía tras percibir un fuerte olor en un edificio de calle Buenos Aires al 300. Al ingresar, los agentes encontraron el cadáver envuelto en colchas y atado con un cable.
El hallazgo ocurrió en el departamento 3° B, cuya puerta estaba apenas sujeta con tablas. La vivienda fue descripta como precaria y desordenada. La escena quedó bajo investigación de la Fiscalía de Instrucción Distrito 1 Turno 5.
La fiscal María Celeste Blasco, subrogada por Florencia Espósito, lleva adelante las actuaciones. Por el estado del cuerpo no pudo determinarse el sexo. Se presume que los restos llevaban al menos dos años ocultos.

EL DEPARTAMENTO HABÍA SIDO OCUPADO POR UN EX POLICÍA
El encargado del edificio indicó que el inmueble había sido alquilado por Javier Grasso. Sin embargo, quien residía allí era su hermano, Horacio Grasso. Este último es un ex policía condenado por el asesinato de un niño en 2007.
Horacio Grasso fue beneficiario de prisión domiciliaria y portaba una tobillera electrónica. No obstante, fue reincorporado al penal de Bouwer días antes del hallazgo. La Policía confirmó que el cuerpo no pertenece a ninguno de los hermanos.
Javier Grasso fue localizado y prestó testimonio ante la fiscalía. Afirmó desconocer lo ocurrido en el interior del departamento. La investigación busca ahora identificar a la víctima y determinar si se trató de un homicidio.

HORACIO GRASSO, UN EXPEDIENTE JUDICIAL CARGADO
Horacio Grasso fue condenado por la Cámara 3ª del Crimen de Córdoba a 27 años de prisión. El fallo lo responsabilizó por la muerte de Facundo Novillo, un niño de 6 años alcanzado por una bala de FAL durante un tiroteo narco. El hecho ocurrió el 26 de marzo de 2007 en Colonia Lola.
Antes del crimen, Grasso ya había sido apartado de la fuerza por robo a un local de ropa. Su reincidencia judicial fue motivo de múltiples advertencias. Pese a su historial, en 2019 accedió a la prisión domiciliaria por razones de salud.
En 2024 violó el régimen de domiciliaria tras agredir a su madre en un episodio violento. Aun así, obtuvo nuevamente el beneficio, ahora con monitoreo electrónico. El caso abre nuevos interrogantes sobre los controles del sistema penitenciario.
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