La ciudad de Córdoba amaneció este domingo con una sorpresiva interrupción en la prestación del transporte urbano operado por la empresa FAM. La falta de colectivos afectó de manera directa a los corredores 2, 5 y 7, además de las líneas 600 y 601 en toda su extensión. Ante esta situación crítica, la Municipalidad presentó una denuncia penal ante la Justicia y dio cuenta de la solicitud para ser querellantes particulares “en su carácter de ofendida penal por los hechos constatados”.
La compañía agroindustrial informó que el conflicto se originó por actos vandálicos internos que impidieron la salida de los vehículos desde su predio. Según los reportes preliminares, los choferes se presentaron en sus puestos de trabajo pero se encontraron con obstáculos físicos para operar las unidades. Esta parálisis total del servicio durante la jornada del domingo generó un fuerte malestar entre los usuarios que dependen del transporte público para circular.
La gravedad del hecho motivó el inicio de investigaciones judiciales para determinar las responsabilidades detrás de lo que se calificó como un ataque intencional. Equipos técnicos de la Municipalidad trabajaron junto a la firma para evaluar el estado de la flota y diseñar un plan de contingencia inmediato. La prioridad absoluta de las autoridades locales es garantizar que la normalidad retorne a las calles durante las primeras horas del próximo lunes.














