El Concejo Deliberante de Córdoba ya tiene un plan para bajar sus gastos.
La medida apunta directamente a la estructura política y a los funcionarios. El proyecto elimina distintas subsecretarías.
Otras áreas bajarán de rango y pasarán a funcionar simplemente como direcciones. Este ajuste impacta sobre las segundas líneas de gestión, los asesores y el personal contratado.
Desde el Palacio 6 de Julio que conduce Daniel Passerini buscan reducir un 30% los gastos vinculados a las personas y a la política. Esta reestructuración responde a la fuerte caída de los fondos disponibles.
La estrategia va en sintonía con las medidas del gobernador Martín Llaryora.
El gobierno provincial ya aplica políticas de austeridad. Además, la Municipalidad avanza con otra meta paralela: gastar menos dinero en el alquiler de inmuebles para oficinas públicas.