El fallo desestimó planteos de la defensa y confirmó la continuidad del proceso penal en Córdoba.
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El TOF N° 2 de Córdoba rechazó la solicitud de la defensa para cerrar el caso contra la familia Argüello, acusada de haber montado una organización delictiva y de haber financiado el comercio de estupefacientes. Los jueces sostuvieron que no hubo demoras excesivas en la causa. El proceso acumula siete años, pero los camaristas remarcaron que el tiempo fue justificado.
La defensa había planteado que la extensión del expediente vulneraba el derecho de los acusados. Según el abogado Nicolás Cerrito, correspondía dictar sobreseimientos. Argumentó que la acción penal debía extinguirse por insubsistencia de la causa.
El fiscal Carlos Gonella replicó que el expediente avanzó dentro de plazos razonables y previstos. Explicó que el volumen de pruebas demandó un trabajo sostenido de años. Asimismo, recordó que entre 2020 y 2023 se dictaron allanamientos, procesamientos y apelaciones.
Carlos Gonella, fiscal de la causa
Roles dentro de la estructura delictiva
Las pesquisas vincularon a Diego “Facha” Argüello como abastecedor de drogas en la ciudad. Su hermano Marcos “Porrón” también apareció en escuchas telefónicas incriminatorias. Otros familiares fueron señalados como colaboradores en almacenamiento y distribución.
Los investigadores sostienen que el grupo se abastecía de proveedores salteños y cordobeses. Se usaban domicilios y vehículos para ocultar marihuana y cocaína adquiridas. Las sustancias eran vendidas a revendedores y consumidores mediante narcomenudeo.
Gisela y Gilda Argüello, junto con Mariano Rosales, guardaban drogas en barrio San Roque. Además, habrían llevado registros diarios de ventas y recaudaciones. Otros imputados habrían actuado como recaudadores y nexos con proveedores del norte.
Nicolás Cerrito, abogado de la familia Argüello
Bienes, vehículos y pruebas recolectadas
Según la acusación, la organización usó 18 vehículos y 25 líneas de celular. Escuchas revelaron códigos como “verde”, “vajillas” o “piola piola”. En un diálogo, “Porrón” habló de “tres zapatillas y media, igual que el otro día”.
Los allanamientos dejaron al descubierto dinero en efectivo, drogas y balanzas. También surgieron propiedades como salones de fiestas y departamentos en alquiler. Los investigadores señalaron que los bienes declarados no coinciden con los ingresos registrados.
Los jueces remarcaron que la magnitud y complejidad justifican la extensión de la causa. En este sentido, consideraron probado un esquema organizado y sostenido en el tiempo. El proceso continuará con los imputados sometidos a juicio oral en Córdoba Capital.