La NASA detectó restos de acción humana en Marte tras encontrar partes desperdigadas de la sonda espacial InSight, lanzada en 2018 para estudiar el interior del planeta rojo. Este descubrimiento convierte al módulo en el primer vestigio histórico humano en la superficie marciana.
El hallazgo fue posible gracias al Orbitador de Reconocimiento de Marte. El mismo capturó imágenes en alta resolución de la sonda en la vasta llanura de Elysium Planitia. Las fotografías revelaron piezas cubiertas de polvo marciano, con los paneles solares parcialmente visibles y el módulo apareciendo como un punto oscuro casi imperceptible.

La misión InSight había dejado de operar en 2022 debido a la acumulación de polvo en sus paneles solares, lo que provocó el apagado definitivo de sus sistemas.
Sin embargo, los instrumentos avanzados que llevaba, como el sismómetro SEIS y la sonda térmica HP3. Estos permitieron recolectar datos valiosos durante su funcionamiento, incluyendo información sobre el núcleo, la corteza marciana y más de 1.300 maremotos en el planeta.










