La NASA encontró evidencia científica que probaría la existencia vida en Marte
El planeta Marte habría tenido vida en el pasado
porOrnella Tiesso
sociedad
Un hallazgo sin precedentes del rover Perseverance abre la puerta a una posibilidad histórica.
Un reciente estudio publicado en la revista Nature encendió las alarmas —y la esperanza— de la comunidad científica internacional. Por primera vez, investigadores que analizan datos enviados por el rover Perseverance de la NASA creen haber encontrado evidencia química consistente con la existencia de vida antigua en Marte.
El descubrimiento se produjo en la formación rocosa conocida como Bright Angel, ubicada en un antiguo valle fluvial llamado Neretva Vallis, dentro del cráter Jezero, uno de los sitios más prometedores del planeta rojo. Allí, el rover identificó estructuras y procesos químicos que, en la Tierra, se asocian directamente con la actividad de microorganismos.
Así lo expresó Nicola Fox, administradora asociada de ciencia de la NASA, durante una conferencia de prensa. Aunque aclaró que aún no se trata de una prueba concluyente, el hallazgo representa la señal más prometedora hasta ahora de que Marte pudo haber albergado formas de vida primitivas.
A través de distintas investigaciones se conoció que existieron pequeños microorganismos en el planeta
Uno de los autores del estudio, el geólogo Michael Tice (Texas A&M University), confesó que el impacto del descubrimiento fue tal que incluso le costó dormir.
“Cuando empezamos a considerar seriamente la posibilidad de que la vida pudiera haber intervenido en la formación de estas cosas, esa noche me costó dormir”, reconoció.
¿Qué encontró el Perseverance en Bright Angel?
El Perseverance recolectó datos sobre rocas sedimentarias que se formaron hace unos 3.500 millones de años, cuando Marte aún tenía agua líquida en su superficie. En particular, se centró en una zona apodada Cheyava Falls, donde se detectaron formaciones verdes moteadas, parecidas a "semillas de amapola", incrustadas en una lutita rojiza.
Allí, el equipo identificó dos minerales clave:
Vivianita, un fosfato de hierro.
Greigita, un sulfuro de hierro.
Ambos son productos comunes de un tipo de reacción química llamada redox, en la que el material orgánico cede electrones al hierro del lodo. Lo llamativo es que en la Tierra, este tipo de reacciones suelen ser provocadas por microbios que se alimentan de materia orgánica, liberan energía y dejan minerales como desechos.
“En ambientes sedimentarios a temperatura ambiente, estas reacciones suelen estar impulsadas por microbios”, explicó Joel Hurowitz, geólogo de la Universidad de Stony Brook y coautor del estudio.