Investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona analizaron restos de moluscos marinos de 115.000 años de antigüedad hallados en la cueva Los Aviones, en el sureste de España. Los resultados indican que los neandertales seguían un patrón estacional en la recolección de estos mariscos.
Este comportamiento, que antes se atribuía solo a los humanos modernos, muestra una planificación similar a la de poblaciones posteriores. El equipo, liderado por Asier García-Escárzaga, midió los isótopos de oxígeno en las conchas para determinar en qué época del año fueron recolectados.
El "termómetro" prehistórico
“Al reconstruir la variación durante el crecimiento de la concha, estos valores actúan como un termómetro prehistórico”, explicó García-Escárzaga. Los neandertales consumían recursos marinos durante todo el año, pero con una clara preferencia por los meses de invierno y otoño.
Este patrón no parece casual, ya que se asemeja mucho al desarrollado por humanos modernos en Europa y otras regiones. En invierno, ciertas especies de moluscos ofrecen mayor rendimiento de carne, mejor sabor y textura debido a sus ciclos reproductivos.

Durante los meses más cálidos, en cambio, los moluscos pueden verse afectados por algas tóxicas y descomposición por el calor. Estos alimentos aportaban proteínas, grasas y minerales esenciales para la salud cerebral y reproductiva, formando parte de su estrategia de subsistencia.
Importancia nutricional
La recolección estacional permitía a los neandertales aprovechar al máximo los beneficios de estos recursos marinos. Esta evidencia refuerza la idea de que los neandertales tenían capacidades cognitivas más complejas de lo que se pensaba tradicionalmente.
El estudio se basa en el análisis detallado de los carbonatos en las conchas, donde los niveles de isótopos de oxígeno reflejan principalmente la temperatura del agua de mar en el momento de la recolección. De esta forma, los científicos reconstruyeron con precisión el calendario de explotación de estos recursos.
Los hallazgos de la cueva Los Aviones aportan nuevos datos sobre el comportamiento adaptativo de los neandertales en entornos costeros. Lejos de ser recolectores oportunistas, mostraban una organización temporal en su alimentación.
La preferencia por otoño e invierno coincide con periodos de mayor disponibilidad y calidad de los moluscos, lo que indica un conocimiento profundo del entorno y sus ciclos naturales. Este tipo de planificación estacional habría sido clave para su supervivencia en el Paleolítico Medio.
El trabajo contribuye a entender mejor las estrategias de subsistencia de nuestros parientes extintos y desafía antiguas visiones que los consideraban menos sofisticados. La investigación se publicó recientemente y abre nuevas líneas de estudio sobre el uso de recursos marinos en la prehistoria europea.