Investigadores de la Universidad de Aberdeen analizaron dientes de rinoceronte de hocico estrecho hallados en yacimientos arqueológicos de España y Francia. Los restos, de unos 100.000 años de antigüedad, muestran marcas que sugieren que los neandertales los usaron como herramientas resistentes.
El equipo liderado por Alicia Sanz-Royo examinó con microscopios las piezas recuperadas en El Castillo, en España, y Pech-de-l’Azé II, en Francia. Identificaron surcos, muescas, marcas de deslizamiento y raspaduras que parecen resultado de golpes repetidos.
Para confirmar su hipótesis, los científicos probaron dientes de rinoceronte actuales obtenidos de reservas zoológicas. Los usaron para dar forma a herramientas de piedra y como yunques para cortar fibras vegetales y cuero. Las marcas generadas en los dientes modernos fueron muy similares a las observadas en los fósiles.
Los experimentos también indicaron que los neandertales seleccionaban dientes con el tamaño y la forma más adecuados para cada tarea.
Una nueva mirada a los recursos de los neandertales
Este hallazgo suma evidencia sobre la capacidad de los neandertales para aprovechar materiales duros del entorno. Hasta ahora se sabía del uso de huesos y astas, pero los dientes representan un material especialmente resistente.
“Este estudio es importante porque abre la posibilidad de que, además de huesos y astas, los dientes —que son un material súper duro— también fueran muy útiles”, concluyó Sanz-Royo.
En esa época, tanto los neandertales como el rinoceronte de hocico estrecho (Stephanorhinus hemitoechus) habitaban Europa. La coincidencia temporal y geográfica facilitó el acceso a estos restos.
Los investigadores destacaron que los neandertales demostraron conocimiento práctico al elegir las piezas dentales más apropiadas. Esta conducta refuerza la imagen de estos grupos humanos como adaptativos y capaces de innovar con los recursos disponibles.
El trabajo, publicado a través de Science News, contribuye a entender mejor las tecnologías neandertales. Aunque los dientes no reemplazaban otras herramientas, sí podían cumplir funciones específicas donde se necesitaba mayor dureza.
Esta investigación se suma a otros estudios que continúan revelando la complejidad de las conductas neandertales en Europa durante el Paleolítico.