Sin embargo, las expectativas fueron rápidamente superadas. Se desenterraron más de 1,000 fragmentos de esculturas y arte, incluyendo dos ataúdes de plomo, tumbas y magníficas esculturas de piedra caliza que se encontraban enterradas a mayor profundidad. “Los restos resultaron ser mucho más ricos de lo esperado”, señaló Besnier.
Un hallazgo excepcional: el coro alto de Notre Dame
El descubrimiento más relevante fue el del coro alto, una estructura de piedra caliza de cuatro metros de altura que databa del siglo XIII. Este coro, desmontado en el siglo XVIII, había desaparecido de la vista pública. Su diseño original servía para:
- Narrar la Pasión de Cristo mediante esculturas pintadas.
- Proporcionar privacidad a los sacerdotes durante los servicios litúrgicos.
Entre las piezas rescatadas destaca un Cristo sin vida, esculpido con una delicadeza extraordinaria, donde aún se aprecian restos de pintura roja en la herida de su costado. Este hallazgo reafirma que las esculturas góticas de Notre Dame originalmente estaban pintadas en colores vivos, un detalle que había sido olvidado con el tiempo.

















