La novia de Martín Demichelis contó los detalles de su tensa discusión
Martín Demichelis y Micaela Benítenez
porRedacción
sociedad
Micaela Benítez rompió el silencio y aclaró que no hubo gritos ni violencia y que se trató de una conversación privada.
En pleno verano en Punta del Este, Martín Demichelis fue captado en una conversación intensa con su pareja, Micaela Benítez, primero en un parador y luego dentro de una camioneta.
Gestos marcados, movimientos bruscos y un clima de evidente tensión alcanzaron para que en redes sociales y programas de espectáculos se hablara de una fuerte pelea.
El episodio ocurrió tras una salida en un restaurante de la zona, cuando la joven se levantó de la mesa y se dirigió al estacionamiento.
Minutos después, el exfutbolista fue tras ella y se subió al vehículo del lado del acompañante.
La charla, visible a través del parabrisas, se convirtió en el centro de atención de quienes se encontraban en el lugar y de las cámaras que luego difundieron las imágenes.
En algunos registros incluso se lo ve a Demichelis descender del auto y pedir a la seguridad del parador que despejara el estacionamiento, en un intento por preservar la intimidad del momento.
Las fotos tomadas durante y después de la pelea
A partir de allí, comenzaron a circular versiones que hablaban de gritos, llanto e incluso de una supuesta intervención de terceros.
Ante el revuelo mediático, Micaela Benítez decidió romper el silencio y contar qué fue lo que ocurrió realmente. Lo hizo a través de un intercambio de mensajes con Oliver Quiróz, cronista del programa A la Tarde (América TV), donde buscó llevar tranquilidad y desmentir los rumores más fuertes.
“Podés hablar conmigo directamente para despejar todas las dudas”, fue el primer mensaje que envió, marcando su intención de aclarar la situación.
Uno de los trascendidos más repetidos apuntaba a que la discusión habría tenido que ver con un supuesto “blanqueo” de la relación.
Sin embargo, la joven fue contundente al negarlo: “Lejos de eso, Oliver. Y te aclaro que nunca hubo violencia, ni gritos, ni llanto, ni se acercó nadie de seguridad como están diciendo”.
Según explicó, la decisión de subirse al auto respondió únicamente a una cuestión de privacidad. “El tema es privado y queda entre nosotros, por eso nos fuimos a hablar al auto”, afirmó, despegándose de cualquier versión que sugiriera un conflicto mayor.
En un segundo mensaje, Benítez reforzó la idea de que la situación fue sobredimensionada por quienes observaron la escena desde afuera.
“Gracias por consultar porque están exagerando, estamos súper bien”, sostuvo, y definió el episodio como “una conversación como la de cualquier pareja”, que terminó amplificada por la exposición mediática y la presencia de cámaras en un espacio público.