Después de más de 16 años de distancia, peleas mediáticas y puertas cerradas, los hermanos Gallagher volvieron a unirse sobre un escenario. Oasis selló su regreso histórico el viernes pasado en Cardiff, Gales, con un show colosal frente a más de 70.000 personas. Así comenzó Oasis Live 25, la gira aniversario que celebra sus discos más emblemáticos y que, en noviembre, llegará con dos fechas al estadio Monumental.
El recital duró dos horas y fue una avalancha emocional desde el primer acorde. Liam y Noel ingresaron abrazados al Estadio Principality, con un andar sereno que contrastaba con la euforia del público. En las pantallas, un mensaje que lo decía todo: “La gran espera terminó”. Luego, el grito colectivo: “It’s good to be back”, verso inicial de Hello, marcó el arranque de un repertorio centrado en Definitely Maybe (1994) y (What’s the Story) Morning Glory? (1995), discos fundamentales del britpop.
Quién logró lo imposible: Bonehead, el mediador silencioso
Durante el segundo show de la gira, Noel sorprendió al público al revelar quién había sido el verdadero artífice de la reconciliación con su hermano: Paul “Bonehead” Arthurs, guitarrista original de Oasis y miembro clave en los tres primeros discos de la banda.










