Detrás del famoso anillo de zafiro que hoy luce la princesa de Gales se esconde una historia cargada de simbolismo, tradición y un pasado marcado por la tragedia.
Cuando el príncipe Williamle propuso matrimonio a Kate Middleton en 2010, no eligió cualquier anillo. El heredero al trono británico decidió entregar una joya con un profundo significado familiar: el mismo anillo de compromiso que su padre, el entonces príncipe Carlos, le había dado a Lady Diana Spencer en 1981.
La pieza es uno de los objetos más emblemáticos de la historia reciente de la monarquía británica y se convirtió en un símbolo del legado de Diana dentro de la familia real.
El anillo está compuesto por un zafiro de Ceilán ovalado de 12 quilates, rodeado por 14 diamantes y montado sobre oro blanco de 18 quilates. Su diseño clásico y su intenso color azul lo transformaron en una de las joyas más reconocidas del mundo.
Sin embargo, detrás de su belleza también existe un costado menos conocido que genera gran interés entre historiadores y expertos en joyería.
Según explicó Ben Roberts, directivo de la firma de joyería Clogau, conservar una pieza con tanto valor histórico implica un cuidado muy particular.
El especialista señaló a la revista Hello! que la mayoría de las personas desconoce el nivel de mantenimiento que requiere una joya de estas características.
De acuerdo con Roberts, el anillo debe pasar por inspecciones periódicas, limpiezas profesionales y revisiones detalladas para garantizar que tanto el zafiro como los diamantes se mantengan en perfecto estado.
Además, cuando es necesario, se realizan reparaciones especializadas para asegurar la longevidad de una pieza que no solo tiene valor económico, sino también un enorme peso simbólico dentro de la historia de la monarquía.
El motivo por el que William eligió ese anillo
El compromiso entre William y Kate se anunció más de una década después de la muerte de Lady Di, ocurrida en 1997 en un accidente automovilístico en París.
En una entrevista con ITV News, el príncipe explicó por qué decidió utilizar ese anillo en un momento tan importante de su vida.
Según contó, tomó la joya durante un viaje que ambos realizaron a Kenia y lo hizo con la intención de que su madre estuviera presente de alguna manera en ese momento.
Para William, entregarle el anillo a Kate fue una forma simbólica de mantener vivo el recuerdo de Diana en el inicio de su nueva familia.