Tiene apenas 23 años, una trayectoria criminal de más de una década y está acusado de ordenar el crimen brutal.
Compartir:
La investigación por el triple femicidio de Brenda del Castillo (20), Morena Verri (20) y Lara Gutiérrez (15) continúa revelando datos escalofriantes. A medida que se profundiza la reconstrucción de los hechos, el nombre que aparece en el centro de la escena es el de un joven conocido como “Pequeño J” o “Julito”, a quien se le adjudica el rol de jefe narco y autor intelectual del crimen.
Según confirmó el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, durante una entrevista en A Dos Voces (TN), este sujeto fue quien ordenó la ejecución de las tres jóvenes como parte de un mensaje de disciplinamiento interno, transmitido en vivo por Instagram para un grupo cerrado de seguidores y miembros de la organización.
“El líder dijo: ‘Esto le pasa al que me roba droga’. Fue un acto de terror planificado, con lógica mafiosa”, detalló Alonso, y aseguró que “el móvil fue disciplinatorio” y que buscaban “construir una imagen de autoridad criminal a través del miedo”.
Los cuerpos de las tres jovenes habían sido enterrados
Esta información pudo conocerse a través del relato de los detenidos hasta el momento quienes habrían sido llamados a mirar el contenido en un grupo cerrado de Instagram.
Detrás del alias “Pequeño J” se esconde un joven de 23 años que, según fuentes policiales, lleva al menos una década vinculado al narcotráfico, acumulando un historial de violencia, control territorial y prácticas criminales asociadas a bandas de corte narco en la zona del Bajo Flores.
Descripto como "extremadamente sanguinario", este presunto líder ordena castigos ejemplares para quienes lo traicionan o incumplen con los códigos de su organización. El triple femicidio, transmitido en directo, habría sido uno de ellos.
Pese a que su identidad ya fue establecida por la Justicia, aún permanece prófugo, con pedido de captura nacional e internacional. Fuentes de la causa aseguran que su detención es inminente y que en las próximas horas se revelarán más datos sobre su nombre completo y red de contactos.
Durante los últimos allanamientos realizados en Florencio Varela, la policía incautó raciones de comida ya preparadas, grandes sumas de dinero en billetes de baja denominación y halló un búnker narco completamente desalojado pocas horas antes de los operativos. Todo indica que los miembros de la banda estaban al tanto de que la Justicia les pisaba los talones y comenzaron a organizar su retirada.