El escándalo protagonizado por dos ejecutivos británicos durante un show de Coldplay en Boston llegó hasta los medios argentinos, donde generó sorpresa, risas y comentarios filosos. Entre ellos, destacó el de Sandra Borghi, quien desde el noticiero Mediodía Noticias (El Trece) analizó el momento con humor, ironía y una recomendación que rápidamente se viralizó: “Si van a hacer travesuras, ¡fíjense que no haya una cámara gigante al lado!”
Todo comenzó cuando la banda liderada por Chris Martin puso en marcha su tradicional “kiss cam”, una dinámica donde se enfoca a parejas del público para que se besen. En este caso, sin embargo, lo que debía ser un gesto romántico terminó convirtiéndose en una situación comprometida: el hombre se agachó visiblemente nervioso y la mujer giró la cabeza para disimular. Lo curioso es que ambos están casados, pero no entre ellos.

Se trataba de Andy Byron, CEO de la empresa tecnológica Astronomer, y Kristin Cabot, directora de Recursos Humanos de la misma firma. La escena quedó registrada en las pantallas del show, fue compartida por varios asistentes y no tardó en viralizarse, exponiendo públicamente una relación que, hasta ese momento, permanecía en secreto.








