Un satélite de la NASA lanzado al espacio en 2012 protagonizó un reingreso accidentado ala Tierra. Se trata de la sonda Van Allen A, que volvió a la atmósfera de forma no controlada y terminó cayendo en el océano Pacífico, según informó la Fuerza Espacial de Estados Unidos.
El descenso ocurrió al oeste de las Islas Galápagos, a unos 1.000 kilómetros de la costa continental de Ecuador. De acuerdo con los datos oficiales, el impacto se registró aproximadamente en 2 grados de latitud sur y 255,3 grados de longitud este.
Un satélite de la NASA lanzado al espacio en 2012 protagonizó un reingreso accidentado a la Tierra
El regreso del satélite Van Allen A: una reentrada difícil de predecir
El regreso del satélite Van Allen A se produjo sin control desde su órbita terrestre. Según explicó el medio especializado Science Alert, este tipo de reentradas suelen ser complejas y difíciles de calcular con precisión.
La NASA había estimado previamente que parte de la nave, de unos 600 kilogramos, podría sobrevivir al ingreso a la atmósfera. Sin embargo, como suele ocurrir con los objetos espaciales, la mayor parte del satélite se desintegra durante el proceso.
Antes del reingreso, la agencia espacial estadounidense había calculado que el riesgo de que los restos del satélite generaran daños a personas era extremadamente bajo: aproximadamente 1 en 4.200.
El regreso del satélite Van Allen A
El científico neerlandés Marco Langbroek, citado por Science Alert, explicó que todas las reentradas de satélites presentan incertidumbre. En este caso, señaló que el fenómeno fue “especialmente complejo debido a su órbita excéntrica y asimétrica”.
Qué era el satélite Van Allen A y para qué fue lanzado
El satélite Van Allen A fue lanzado al espacio en 2012 junto con su nave gemela, Van Allen B, que todavía continúa orbitando la Tierra.
La misión de ambos dispositivos era estudiar los cinturones de radiación Van Allen, regiones de la magnetósfera donde se concentran partículas cargadas de alta energía.
Estas zonas están formadas principalmente por partículas provenientes del viento solar y fueron bautizadas en honor al científico James Van Allen, quien las descubrió.
Según explicó la propia NASA, las sondas Van Allen fueron las primeras naves diseñadas específicamente para operar durante años dentro de estas regiones altamente radiactivas.
Qué era el satélite Van Allen A y para qué fue lanzado
Por qué el satélite volvió antes de lo previsto
La misión original preveía que los satélites permanecieran en órbita hasta aproximadamente el año 2034. Sin embargo, la realidad fue diferente. En 2019, ambas sondas agotaron sus reservas de combustible, lo que marcó el comienzo del proceso de descenso orbital.
Además, la actividad solar intensa registrada en los últimos años aceleró la pérdida de altura del satélite Van Allen A, lo que adelantó su regreso a la atmósfera. De acuerdo con la NASA, su nave gemela Van Allen B también regresará a la Tierra antes de lo previsto y se espera que lo haga antes de 2030.