El caso de Santiago “Tato” Algorta cobró notoriedad luego de que se supiera que Catalina Gorostidi y Gabriela Gianatassio interfirieron en la preparación de un postre sin gluten. El incidente, que involucró un brownie hecho junto a Lucía Patrone dentro de la casa de Gran Hermano, reactivó una entrevista con los padres del participante donde detallaron su delicado cuadro de salud.
Los padres del joven uruguayo habían contado en enero, durante una charla con el periodista Diego Poggi, que su hijo padecía diversas enfermedades autoinmunes. “Tiene varias y está en proceso de estudios. Incluso debe hacerse un test genético porque este tipo de enfermedades son muy complejas. Los síntomas se confunden y pueden aparecer en diferentes momentos”, explicaron.

Una condición que compromete la vista y obliga a una dieta rigurosa
Su madre detalló que el diagnóstico más preocupante fue uveítis, una inflamación ocular que llegó a afectar la visión de Tato. “Empezó a perder la vista. Tenía un montón de células inflamatorias y, en casos extremos, esta enfermedad puede llevar a la ceguera”, advirtió.
Además, mencionó que también se le había detectado hipotiroidismo, entre otros problemas que seguían en estudio. “El gluten es altamente inflamatorio, así que tuvo que eliminarlo completamente de su dieta. También consume muy poca azúcar por la misma razón”, agregó.
Una etapa crítica y una mejora alentadora
Según sus padres, Tato también enfrentó dificultades en el crecimiento, lo que generó una fuerte preocupación médica. “Era muy pequeño para su edad, en un momento se sospechó algo grave a nivel de médula ósea. Incluso sus glóbulos blancos mostraban valores alterados. Fue un momento muy difícil para toda la familia”.
Sin embargo, tras implementar una estricta dieta sin gluten, los resultados comenzaron a cambiar. “Las células inflamatorias empezaron a desaparecer y él empezó a crecer. Fue un avance enorme”, revelaron con alivio.









