Ariel David Castillo, de 48 años, falleció este jueves al mediodía luego de estar internado en terapia intensiva durante cinco días. El sábado anterior, había sido atacado en su casa de San Martín por un “viudo negro” que conoció a través de Tinder.
El agresor lo drogó y, con la ayuda de al menos dos cómplices, lo desvalijó. La víctima fue hallada en estado de confusión por un amigo que llegó a la vivienda y notó todo en completo desorden.
Los primeros reportes médicos confirmaron que Ariel había ingerido alcohol y sustancias, aunque todavía no se definió si la causa de muerte fue una intoxicación o una caída posterior. La autopsia resultará clave para establecer cómo murió.
Sospechas, caída y una investigación que cambió de rumbo
Según el testimonio del amigo que lo encontró, Ariel despertó desorientado. Apenas pudo contar que había conocido a un hombre en Tinder y que lo invitó a su casa, pero no recordaba nada más de lo sucedido.
Mientras revisaban el lugar, Ariel intentó subir las escaleras, perdió el equilibrio y cayó. Fue trasladado de urgencia primero al Hospital Thompson y luego al Sanatorio Méndez, donde murió este jueves.
La fiscalía de San Martín, encabezada por María Fernanda Billone e Ignacio Correa, decidió recalificar el expediente. Lo que al principio era un robo ahora se investiga como un homicidio criminis causa, es decir, un asesinato para encubrir otro delito.
El golpe del viudo negro: robo planeado y sin rastros
Los delincuentes actuaron con cuidado. Usaron guantes y no dejaron huellas en la escena, lo que complicó el trabajo de la Policía Científica.








