El Tribunal Superior de Justicia de Córdoba dispuso la apertura de sumarios disciplinarios contra dos jueces de ejecución y una fiscal de instrucción. La medida recae sobre Gustavo Echenique Esteve, Facundo Moyano Centeno e Ingrid Vago, vinculados al seguimiento de Horacio Grasso. El caso generó fuerte repercusión por el hallazgo de un cuerpo oculto en un departamento donde el preso cumplía prisión domiciliaria.
El inicio de los sumarios es la etapa posterior a una pesquisa preliminar que encontró indicios para profundizar responsabilidades. En Tribunales se interpreta como un paso previo a un eventual jury político en caso de comprobarse irregularidades. Los cuestionamientos incluyen decisiones que contradecían informes técnicos y la falta de respuesta a reiteradas alertas.
Entre las situaciones analizadas se encuentra la reiterada concesión del beneficio de la domiciliaria a Grasso, a pesar de dictámenes desfavorables del Servicio Penitenciario. También se indaga la actuación de los juzgados en las sucesivas violaciones de perímetro detectadas por la tobillera electrónica. A esto se suma el tratamiento de una denuncia por abuso sexual en el mismo domicilio.









