El Tribunal Superior de Justicia de Córdoba dispuso la apertura de sumarios disciplinarios contra dos jueces de ejecución y una fiscal de instrucción. La medida recae sobre Gustavo Echenique Esteve, Facundo Moyano Centeno e Ingrid Vago, vinculados al seguimiento de Horacio Grasso. El caso generó fuerte repercusión por el hallazgo de un cuerpo oculto en un departamento donde el preso cumplía prisión domiciliaria.
El inicio de los sumarios es la etapa posterior a una pesquisa preliminar que encontró indicios para profundizar responsabilidades. En Tribunales se interpreta como un paso previo a un eventual jury político en caso de comprobarse irregularidades. Los cuestionamientos incluyen decisiones que contradecían informes técnicos y la falta de respuesta a reiteradas alertas.
Entre las situaciones analizadas se encuentra la reiterada concesión del beneficio de la domiciliaria a Grasso, a pesar de dictámenes desfavorables del Servicio Penitenciario. También se indaga la actuación de los juzgados en las sucesivas violaciones de perímetro detectadas por la tobillera electrónica. A esto se suma el tratamiento de una denuncia por abuso sexual en el mismo domicilio.
Milagros Basto, la chica que hallaron muerta en el departamento de los imputados
Sumarios por el caso Grasso
Contra el juez Echenique Esteve pesan críticas por otorgar en dos ocasiones la prisión domiciliaria aun con informes que desaconsejaban la medida. En una de ellas dispuso que la custodia quedara a cargo de la madre y en otra fijó como referente al portero del edificio. Ambas decisiones son señaladas como antecedentes que facilitaron incumplimientos.
En el caso de Moyano Centeno, se investigan las más de 190 alertas de la tobillera que no derivaron en la revocación del beneficio. Su juzgado tomó intervención tras el cambio de domicilio de Grasso y era responsable de controlar su conducta. La falta de medidas concretas en este contexto quedó bajo la lupa del TSJ.
La fiscal Ingrid Vago también será evaluada por la tramitación de dos denuncias de abuso sexual ocurridas en el mismo período. La víctima declaró en 2022 y 2023, aunque la causa habría avanzado recién después del crimen de Milagros Basto. Se analizará si hubo demoras injustificadas y qué información compartió con el juzgado interviniente.