Con una hipocresía desbordante, el Comité Ejecutivo Nacional del SUNCA publicó recientemente un comunicado —aunque con fecha del 16 de mayo— donde acusa a uno de sus miembros de haber perjudicado el «prestigio» que el sindicato ni siquiera tiene.
Para estas organizaciones (acobijadas bajo el ala corrupta del PIT-CNT) la turbiedad se ha tornado en moneda corriente.
Sus famosas «maniobras con dinero» no son novedosas, basta con recordar las recientes irregularidades detectadas y los siete sindicalistas, vinculados al Partido Comunista del Uruguay, que fueron expulsados por recibir fondos irregulares.








