El edificio abandonado conocido como "La Mole", ubicado en la intersección de bulevar San Juan y Calasanz, comenzó a ser desalojado este miércoles por orden judicial. La medida llega tras más de 10 años de abandono sistemático de una estructura que nunca obtuvo siquiera tratativa municipal por exceder la altura permitida. Esta parálisis administrativa convirtió a un proyecto privado en un foco de inseguridad y ocupación ilegal en pleno centro cordobés.

La intervención se precipitó luego de la viralización de un video que mostraba a un menor de 16 años caminando por la cornisa del inmueble. El incidente expuso la peligrosidad de una construcción con huecos de ascensores abiertos y condiciones estructurales paupérrimas. Durante el relevamiento policial, se constató la presencia de más de 20 personas pernoctando en un entorno de riesgo inminente para la vida.
La desidia estatal permitió que este "elefante blanco" degradara el valor inmobiliario y la seguridad de uno de los corredores más transitados de la capital. Los vecinos de la zona reclamaban desde hace años una solución definitiva ante la marginalidad que rodeaba al predio. La falta de definiciones sobre el destino de la obra pública y privada estancada suele derivar en estos escenarios de vulnerabilidad extrema.











