La violenta ejecución del capitán de la policía y mano derecha del viceministro Aguilera ha consternado a la población boliviana y complica al gobierno masista por nexos con el crimen organizado.
La mañana del miércoles el capitán de la policía Jose Carlos Aldunate fue acribillado por dos encapuchados cuando salía de su casa para llevar a su hija al colegio. Los delincuentes obstruyeron la salida del vehículo de Aldunate e iniciaron la balacera desde ambos lados del mismo, consiguiendo impactar mortalmente en siete ocasiones la humanidad del oficial de policía.
En este marco, el investigador chileno Hugo Bustos manifestó haber denunciado al oficial Aldunate hace tres años por intercambiar vehículos vinculados con el narcotráfico. Además, agrego que el vehículo en el que el policía fue acribillado tenía registrado en sus vidrios placas chilenas.
Bustos encabezo en 2022 una investigación internacional que develo la existencia de una red criminal vinculada al narcotráfico y robo de vehículos que opera desde el trópico de Cochabamba en la que estarían involucrados altos jefes policiales y militares.
Tras conocerse el asesinato, el senador cocalero Leonardo Loza salió a declarar que el hecho era un mensaje directo para el gobierno de Luis Arce. “Esto es un ajuste de cuentas, un mensaje claro de los narcos al gobierno”, aseguró Loza.










