El exdictador Evo Morales volvió a encender las tensiones políticas al señalar que sus seguidores buscaran forzar su inscripción en el TSE. En su programa radial del domingo, lanzó advertencias directas contra el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Exigió que su candidatura sea habilitada pese a las restricciones constitucionales. "Si no aceptan, el pueblo se calienta", dijo Morales en tono desafiante. El mensaje fue interpretado como un llamado a la presión violenta.
La marcha convocada por el evismo busca forzar la inscripción de Morales en las elecciones de agosto. Esta es la segunda movilización en menos de dos semanas con el mismo objetivo.
El 16 de mayo, sus seguidores intentaron tomar el TSE sin éxito. Esa jornada terminó con detenciones y enfrentamientos. Pese a ello, Morales insiste en repetir la estrategia.
El líder cocalero se refugia actualmente en el trópico de Cochabamba. Allí confirmó que el objetivo central de las marchas es su habilitación como candidato. También denunció una supuesta persecución política en su contra.
Afirmó que enfrenta una "guerra judicial" impulsada por el gobierno de Luis Arce. Morales tiene una orden de aprehensión pendiente por trata de personas.
Desde Potosí, dirigentes evistas amenazaron con convulsionar el país si su líder no es inscrito. Algunos incluso plantearon impedir las elecciones generales. "No habrá elecciones si Evo no es candidato", señaló un representante.
Esta amenaza se suma a otras declaraciones similares emitidas en días recientes. El tono de los discursos genera preocupación en el ámbito político.
¿Garantías para delinquir?

Wilma Alanoca, candidata a la Vicepresidencia por el frente Evo Pueblo, también convocó a la movilización. En un mensaje difundido por redes sociales, exigió garantías para la marcha.
Denunció represión en la anterior movilización del 16 de mayo. Acusó al TSE de parcialización y discriminación hacia el bloque evista. Sin embargo, se cuidó de calificar la marcha como "pacífica".
A pesar de la convocatoria, Morales intentó desligarse de las posibles consecuencias. “No echen la culpa a Evo”, dijo al referirse a los focos de protesta. Aseguró que la movilización es espontánea.
También señaló que se debe a una combinación de factores como la crisis económica y la falta de justicia. No obstante, sus propias declaraciones contradicen esa postura.
El Gobierno activó medidas de seguridad ante la amenaza de protestas. La Policía Nacional desplegó efectivos en los accesos a La Paz. También se reforzó el resguardo del TSE y otras instituciones estratégicas.









