Una profunda fractura sacude al evismo en el Chapare, bastión cocalero de Evo Morales desde hace más de tres décadas, originada por el reciente respaldo a Andrónico Rodríguez. Dirigentes de la Federación Mamoré – Bulo Bulo, pese a haber proclamado a Morales en abril, ahora defienden la candidatura del presidente del Senado.
Las tensiones internas se agudizan mientras algunos líderes incluso se declaran en la clandestinidad por apoyar a Rodríguez, la pérdida de control de Morales sobre sus históricas bases es evidente.
La crisis de liderazgo que sufre el exdictador Evo Morales en el Trópico está debilitando su autoridad frente a los movimientos sindicales. El respaldo de la Federación Mamoré - Bulo Bulo, que ahora apoya públicamente a Rodríguez, ha provocado amenazas contra dirigentes y denuncias de persecución política. “Están en la clandestinidad por apoyar a Andrónico”, reveló el senador William Torrez.
La violencia simbólica y verbal contra quienes disienten con Morales se agudiza, dos dirigentes amenazados por evistas se ocultaron para resguardar sus vidas. “No se puede normalizar el chantaje y la amenaza como método de control”, condenó Torrez. La acusación directa a militantes del evismo deja ver una práctica autoritaria.
Además, añadió que quienes intentan ejercer su libertad de decisión enfrentan represalias. La estructura sindical que antes presumía unidad hoy se descompone con señalamientos y castigos. Pero en realidad revela la cruda realidad de la "dictadura sindical" que el masismo ha negado durante mucho tiempo.
El pedofilo va perdiendo apoyo

La ruptura en el Chapare revela un desgaste acumulado en torno a la figura de Morales, Andrónico siendo proclamado representa una alternativa generacional. Cuatro de las seis federaciones del Trópico le dan su respaldo, según Darwin Choquerive. El liderazgo “eterno” de Morales ya no convence a muchas bases, Rodríguez, por su parte, prefiere el silencio frente a los insultos y amenazas.
Morales intenta sostener su liderazgo con llamados a la reflexión y a la unidad, en su programa radial le pidió a Rodríguez que “no sea instrumento del imperio”. También mostró invitaciones que le hizo llegar para reuniones partidarias. Pero desde la base de Mamoré – Bulo Bulo la autoridad de Morales ya no es incuestionable ni siquiera en su reducto más fuerte
El analista Jorge Richter explicó que Morales está dispuesto a negociar con Rodríguez, porque “necesita poder político para resolver sus problemas jurídicos”. Esa afirmación refuerza la idea de que Morales usará todos los recursos para mantenerse vigente, pero su control ya no es total ni incuestionable. Las denuncias de imposiciones y reuniones obligatorias con amenazas agravan la percepción de autoritarismo.










