El llamado "Pacto de Unidad", conformado por organizaciones afines a Evo Morales, anunció el domingo una “pausa humanitaria” en los bloqueos de caminos. La decisión llega después de dos semanas de movilizaciones que dejaron cinco fallecidos, entre ellos cuatro policías.
Pese al anuncio, este lunes se registraron siete puntos de bloqueo activos en Cochabamba. Las vías afectadas conectan el occidente con Santa Cruz y siguen generando perjuicios. La medida no ha logrado restablecer el tránsito normal.
La "pausa" fue comunicada mediante un instructivo firmado en La Paz por dirigentes evistas. En el documento acusan al gobierno de Luis Arce de "represión brutal" contra los delincuentes movilizados.
También denuncian una supuesta “quiebra económica” causada por las actuales políticas socialistas. Aseguran que el país atraviesa una crisis de combustible, alimentos y medicamentos. Por ello exigen una investigación internacional sobre los hechos violentos.
Las organizaciones declararon duelo nacional por los asesinatos de Llallagua y Arque. Acusan al gobierno de haber utilizado armamento letal contra la población movilizada.
A su vez, exigen la liberación de los delincuentes de la CSUTCB y la CSCIOB, detenidos por orden judicial. Advierten que las marchas urbanas y cacerolazos continuarán. Su objetivo declarado es forzar la renuncia de Luis Arce.
Los bloqueos persisten

Mientras el Pacto de Unidad insiste en un discurso de resistencia pacífica, las acciones en carretera no cesan. Según reportes de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), aún hay bloqueos en rutas clave.
Los puntos se ubican en la carretera nueva y antigua entre Cochabamba y Santa Cruz. El tránsito entre ambas regiones sigue paralizado. Los viajeros permanecen varados desde hace días.














