Un temporal caracterizado por intensas ráfagas de viento provocó ayer diversos destrozos urbanos en la ciudad de Córdoba y motivó más de 1.400 llamadas a la línea de emergencias 103 de la Dirección de Defensa Civil municipal. Las ráfagas generaron la caída de árboles, postes del tendido eléctrico, cables desprendidos y voladuras de techos en distintos sectores de la capital. El fenómeno meteorológico había sido anticipado mediante un reporte del Observatorio Hidrometeorológico de la Provincia para alertar sobre la llegada de los vientos a la zona urbana.
El balance de los reclamos recibidos indica que 198 llamadas correspondieron a columnas o postes caídos o con peligro inminente de colapso en la vía pública. Asimismo, se contabilizaron 21 reportes por árboles caídos o afectados, 23 avisos por cableado colgando y 13 incidentes relacionados con voladuras de techos en viviendas. En la calle Agustín Garzón de barrio San Vicente, el viento derribó una de las paredes pertenecientes a una escuela de fútbol sin causar heridos.
A pesar de los daños materiales reportados, las autoridades de emergencia confirmaron que no se registraron víctimas ni personas que requirieran evacuación o ayuda social. El personal de la dependencia municipal brindó asistencia directa a las familias afectadas por el levantamiento de techos en sus hogares. Las tareas operativas se mantuvieron activas durante toda la jornada de ayer para retirar los elementos caídos que obstruían el tránsito peatonal y vehicular en las calles.
Debido a los fuertes vientos del día de ayer, más de 1.400 llamadas a la línea de emergencias 103 de la Dirección de Defensa Civil municipal
Mediciones meteorológicas y evolución del temporal
La Red de Estaciones Meteorológicas de la Dirección de Defensa Civil midió la velocidad de las ráfagas en distintos sectores estratégicos de la geografía urbana. El registro más alto se detectó en la Escuela César Romero de barrio Sachi, donde la velocidad del viento alcanzó un valor máximo de 94,9 km/h. En tanto, las instalaciones del CPC Jardín anotaron ráfagas de 90 km/h y en las inmediaciones del CPC Empalme el instrumental marcó una velocidad de 80,6 km/h.
Los sensores ubicados en las proximidades de la Universidad Católica de Córdoba registraron marcas de 76 km/h durante el pico más alto del fenómeno climático. Asimismo, la estación situada en el cruce de Avenida Circunvalación y Santa Ana anotó 73,4 km/h, mientras que en el CPC Monseñor Pablo Cabrera se midieron 69,8 km/h. La dispersión geográfica de las mediciones explica la cantidad de intervenciones que debieron desplegar las cuadrillas operativas en diferentes barrios de Córdoba Capital.
El fenómeno de viento intenso sostuvo valores elevados durante gran parte de la tarde de ayer hasta que a las 17 comenzó una reducción progresiva de la velocidad de las ráfagas. Los equipos técnicos de la municipalidad mantuvieron el monitoreo permanente de las condiciones ambientales en la ciudad para coordinar los trabajos pendientes. Las cuadrillas municipales continuaron trabajando en la vía pública para normalizar la circulación y neutralizar los riesgos derivados de la infraestructura dañada.