Un control policial de rutina en la Costanera Norte de Córdoba destapó una trama de documentación falsa que compromete a la Municipalidad de Córdoba, conducida por Daniel Passerini, y a otros organismos provinciales. Todo comenzó el 21 de noviembre de 2025, cuando la policía detuvo a Carlos Sebastián Saavedra Paredes al descubrir que su licencia de conducir era apócrifa.
Saavedra Paredes, de 43 años, no era un ciudadano cualquiera: estaba condenado por narcomenudeo y por integrar una banda de robos violentos junto a un policía. Pese a ese antecedente, trabajaba simultáneamente para una cooperativa contratada por la Municipalidad de Córdoba y para la Senaf, donde cumplía funciones junto a adolescentes judicializados por problemas graves de consumo de drogas.














