La especie estaba ubicada en el medio de la traza de la nueva autovía Luchesse, que une la ciudad con Córdoba.
Por ello, con buen criterio, la Municipalidad que lidera Pablo Cornet decidió trasplantarlo.
Los ambientalistas, que siempre anteponen intereses absurdos al progreso, pusieron el grito en el cielo.
Se encadenaron al árbol y hasta acamparon en las inmediaciones.
Tuvo que intermediar la Justicia, que le dio la razón al Municipio, para poder llevar adelante la acción.
El quebracho de Villa Allende vive
"Villa Allende tiene una noticia para celebrar. El gigante que cuidamos entre todos está ganando la batalla: a meses de su trasplante el pasado 13 de julio, el Quebracho Blanco ya presenta un tupido rebrote que todos pueden ver al pasar. ¡La vida se abre camino!", comunicó el municipio de Villa Allende.
"El compromiso de esta gestión fue claro desde el primer día: preservarlo, salvarlo y honrar nuestra identidad natural. Hoy, ese esfuerzo da sus frutos verdes", agregó, al tiempo que confirmó que las cuidados están a cargo del Ingeniero Castillo, quien realiza un monitoreo minucioso cada 15 días.
El experto controla su inclinación y estabilidad; la evolución de los nuevos brotes, y la aplicación de fungicidas e insecticidas preventivos.
En tanto, el secretario de Gobierno, Felipe Crespo, expresó: "Qué alegría ver al Quebracho brotar nuevamente! A pesar de tanto ruido para frenar una obra vital para Sierras Chicas, hoy la realidad es otra: la Padre Luchesse está casi terminada y el árbol adaptándose con fuerza a su nuevo lugar".
"Para los fanáticos que apostaron al fracaso y hoy guardan silencio: 'Los muertos que vos matáis gozan de buena salud'", cerró.